Las grúas de costa a costa (STS) son equipos vitales en las operaciones portuarias modernas, diseñadas para transferir contenedores eficientemente entre buques y terminales. Comprender su funcionamiento es esencial para quienes trabajan en logística, transporte marítimo y gestión portuaria.
El núcleo de una grúa de costa a costa es una combinación de sistemas mecánicos y electrónicos. La grúa está montada sobre rieles paralelos al muelle, lo que le permite desplazarse horizontalmente a lo largo del buque. Esta movilidad es esencial para acceder a los contenedores en diferentes puntos del buque.
La grúa consta de varios componentes clave: el pórtico, el polipasto y el spreader. El pórtico es el gran bastidor que soporta la grúa y le permite desplazarse por el muelle. El polipasto se encarga de elevar y bajar los contenedores, mientras que el spreader es el dispositivo que sujeta firmemente el contenedor durante la transferencia.
Cuando un barco llega al puerto, la grúa de tierra a tierra se posiciona sobre el contenedor que se va a izar. El operador utiliza un sistema de control, a menudo equipado con tecnología avanzada como cámaras y sensores, para garantizar un movimiento preciso. Una vez alineado, el spreader desciende para hacer contacto con el contenedor y el polipasto lo eleva del barco. A continuación, la grúa se desplaza horizontalmente hasta el muelle para bajar el contenedor a un camión o a una zona de almacenamiento.
La seguridad en la operación de grúas STS es fundamental. Las grúas STS modernas están equipadas con diversas funciones de seguridad, como sensores de sobrecarga y sistemas de parada de emergencia, para prevenir accidentes.

Hora de publicación: 30 de abril de 2025



