Mucha gente compracabrestantesBasándose únicamente en su tonelaje, solo para descubrir que no son adecuados tras su uso: se oxidan rápidamente en ambientes húmedos o son demasiado rápidos para controlarlos. La clave para elegir un cabrestante es priorizar sus necesidades reales y centrarse en estos 5 indicadores:
1. Capacidad de carga: “Dejar cierto margen” es más seguro que “sólo lo suficiente”.
La capacidad de carga es crucial, pero no debe elegir un modelo que se ajuste a sus necesidades. Se recomienda añadir un margen del 10 % al 20 % según su capacidad de carga real; por ejemplo, si necesita jalar 5 toneladas de material, elija un cabrestante de 6 a 7 toneladas. El funcionamiento prolongado a plena carga puede acelerar el desgaste del motor y el cable, e incluso provocar accidentes que afecten la seguridad. 2. Entorno de trabajo: El entorno determina el material del equipo.
Para entornos abiertos y húmedos: elija un modelo con cubierta para la lluvia y un tambor y motor que hayan recibido protección contra la corrosión (como galvanizado o recubrimiento en aerosol).
Para entornos de alta temperatura: elija un motor resistente a altas temperaturas (que normalmente soporte temperaturas ≥120 °C).
Para entornos polvorientos: elija un sistema de transmisión con cubierta antipolvo para evitar que el polvo ingrese al reductor y provoque desgaste.
3. Requisito de velocidad: "Rápido o lento" depende del escenario operativo. La velocidad del cabrestante no siempre es la mejor:
Para levantar objetos pesados (como montacargas de construcción), se requiere una velocidad lenta y estable para evitar vibraciones. La velocidad típica es de 0,5 a 3 m/min.
Para tracción horizontal, la velocidad se puede aumentar adecuadamente, eligiendo entre 3 y 10 m/min.
Para arranques y paradas frecuentes, se recomienda elegir un modelo con convertidor de frecuencia para una regulación continua de la velocidad y un impacto reducido. 4. Sistema de frenado: La clave de la seguridad.
El sistema de frenos es un dispositivo que salva vidas y debe cumplir dos requisitos:
Configuración de freno doble: un freno de trabajo (para control de velocidad diario) y un freno de seguridad (activado automáticamente en caso de un corte de energía repentino o sobrecarga);
Fiabilidad del frenado: por ejemplo, los frenos electromagnéticos deben activarse en caso de corte de energía y los frenos hidráulicos deben ser a prueba de fugas para evitar deslizamientos.
5. Marca y servicio posventa: No te dejes engañar por opciones más baratas
Los cabrestantes de pequeñas fábricas pueden ser económicos, pero sus materiales (por ejemplo, el uso de acero común en lugar de acero de alta resistencia) y su mano de obra (por ejemplo, las ranuras irregulares del cable del tambor) pueden no cumplir con los estándares, lo que puede provocar más fallos en el futuro. Se recomienda elegir una marca reconocida y prestar atención al servicio posventa; por ejemplo, si ofrecen instalación in situ y sustitución de piezas de desgaste (cable de acero, pastillas de freno). Al fin y al cabo, un solo día de inactividad puede ser costoso.

Hora de publicación: 22 de agosto de 2025



